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Qué le puedes pedir en casa
Poner orden en la carpeta de descargas y en los documentos: leer cada fichero, renombrarlos con un criterio y clasificarlos por tipo o por año. Buscar aquello que sabes que está pero no dónde. Resumir un contrato de alquiler o las condiciones de un seguro antes de firmarlo.
También investigar una compra o un tema con fuentes citadas, montar el Excel del presupuesto de casa con sus gráficos, o redactar una reclamación. Y si algo se repite, dejarlo programado: el reloj vive en tu ordenador, así que se dispara cuando lo tienes encendido.
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Tu equipo, sin desanimarte y sin engañarte
El modo en el que nada sale de casa, con modelo local en Ollama, pide un modelo de 30B, unos 24 GB entre GPU y RAM. Un portátil normal no llega, y eso hay que decirlo antes de que te descargues veinte gigas para nada.
Que no llegue no te deja fuera. Con tu propia clave de API el Nodo funciona en cualquier ordenador: el modelo corre fuera y en tu máquina se ejecutan las herramientas, así que tus ficheros siguen donde están y solo viaja el texto que el encargo necesita. Pagas al proveedor por lo que consumas, que para un uso doméstico suele ser poco, y a nosotros nada.
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Qué ve quién
Los ficheros no se suben: los abre el Nodo desde tu disco. Nuestro servidor es un relevo sin estado y no tiene columnas donde guardar el contenido de lo que le encargas, así que no es que prometamos no mirarlo, es que no está.
Y el agente no llega a todo tu disco: por defecto trabaja en una carpeta aislada, y solo alcanza tus documentos cuando registras esa carpeta y la eliges. Antes de modificar o borrar algo guarda una copia de la versión anterior, por si el criterio de orden no era el que querías.