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Qué es el Nodo
Un único ejecutable para Windows, macOS o Linux. Lo descargas, lo abres, pegas el token que te da la pantalla y queda emparejado con tu cuenta. La primera vez, en macOS, se abre con clic derecho → Abrir.
Desde ese momento la web es solo el mando a distancia: escribes el encargo ahí y quien lo ejecuta es tu equipo. Si lo apagas, no se ejecuta nada, y la pantalla te lo dice en vez de dejarte esperando.
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Con qué modelo trabaja
Para el modo 100 % local hace falta Ollama con un modelo descargado. El mínimo recomendado para trabajo autónomo real es un modelo de 30B, que pide unos 24 GB entre GPU y RAM. Por debajo de eso el agente empieza a perderse en las tareas de varios pasos.
Si tu equipo no llega, tienes dos salidas sin cambiar nada más: tu propia clave de API o un Nodo Cloud con GPU. Con clave, los prompts van de tu Nodo al proveedor sin pasar por nosotros.
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El perímetro: qué puede tocar
Por defecto cada tarea trabaja en un sandbox aislado y sus herramientas de ficheros no pueden salir de él. Si quieres que trabaje con tus documentos de verdad, registras esa carpeta y la eliges al crear la sesión.
Antes de modificar o borrar un fichero, el Nodo guarda una copia de la versión anterior, también cuando lo que se borra es una carpeta entera. Los comandos de shell corren con los permisos de tu usuario, como cualquier programa que instalas, y por eso ese permiso va apagado por defecto para el resto del equipo.