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Verificable por diseño
Cuando el agente investiga, busca en la web, extrae el contenido de las páginas que usa y el informe cita las URL. Separa además lo verificado de lo inferido, que es la distinción que decide si una frase se publica o se sigue trabajando.
Para cifras económicas o demográficas va a la fuente de datos abiertos en vez de a los recortes de un artículo: las APIs del Banco Mundial, Eurostat, el INE u Our World in Data devuelven la cifra exacta y la URL concreta con la que se consultó. Eso es lo que se puede poner en la nota metodológica.
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El material que no puede salir
El volcado de documentos, la base de datos filtrada, la hoja de contactos. Todo eso lo abre el Nodo desde tu disco, y nuestro servidor no tiene columnas donde guardar el contenido de tus tareas. Con modelo local en Ollama tampoco sale el prompt, que es la única versión de «privado» que sirve aquí.
Sé consciente del reverso: quien administra la máquina alcanza esos ficheros. Si el material es delicado de verdad, el Nodo va en un equipo que controles tú, no en el servidor compartido de la redacción, y el acceso se reparte por carpeta entre quienes trabajan el tema.
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De los datos a la pieza
Perfilar el dataset antes de tocarlo, agregar sobre todas las filas y no sobre una muestra, añadir una columna calculada sin perder registros por el camino, y sacar los gráficos de barras, líneas o tarta para la pieza. Los cálculos los hace código; el modelo decide qué calcular.
Y el seguimiento: una fuente pública que hay que revisar cada mañana se deja programada, comparando con lo de ayer y avisando solo cuando algo cambia. El reloj vive en tu Nodo.