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La cifra sale de la API, y la URL queda escrita
Para indicadores por país y por año, el agente va a la fuente autorizada en vez de rascar el número de un artículo: la API del Banco Mundial, los datasets de Our World in Data, los portales estadísticos europeos y nacionales. Puede leer directamente la respuesta JSON o descargarse el CSV completo si lo que hace falta es la serie entera.
Con eso desaparece el hueco entre la cifra y su origen: el informe indica de qué consulta salió cada número, y reproducirlo es abrir esa URL. Cuando un dato de verdad no se encuentra en una fuente fiable, el criterio es decirlo en vez de rellenarlo.
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El cruce, que es donde está la historia
Una serie pública sola casi nunca cuenta nada: lo que cuenta es cruzarla con otra cosa: tus datos, otro indicador, la misma serie en otro territorio. El agente perfila cada fuente por separado, agrega sobre todas las filas y añade columnas calculadas conservando todos los registros, que es lo que evita el clásico fichero que sale con menos filas de las que entró.
Del cruce salen la tabla final, los gráficos y el informe. Si el análisis se repite cada mes o cada trimestre, se deja programado y llega solo, con el reloj dentro de tu Nodo.
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Lo que hay que mirar antes de publicar
Que las dos series hablen de lo mismo. Distintas metodologías, distintas revisiones, o un cambio de base a mitad de la serie: nada de eso lo va a levantar la máquina por ti, y es donde se cuelan los errores que luego hay que rectificar.
La traza de la tarea ayuda: qué columna agrupó, qué filtró y con qué consulta trajo cada dato queda registrado paso a paso y se puede exportar. Es lo que convierte una comprobación en algo de diez minutos.