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De dónde salen los estudios
Hay dos vías y se eligen por materia: Europe PMC para lo biomédico y las ciencias de la vida, y arXiv para física, matemáticas y computación. Una de las herramientas cubre las dos a la vez, filtrando por acceso abierto y por que el PDF exista de verdad.
La búsqueda devuelve primero candidatos con su título, su resumen y su año, sin descargar nada, para poder valorar cuáles valen la pena antes de bajarlos. Después se descargan solo los elegidos, y de cada uno se comprueba la cabecera del fichero: si lo que llegó no empieza por %PDF, no era un artículo y se descarta en vez de guardarlo con nombre de paper.
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De la carpeta de PDF al informe con procedencia
Junto a los PDF descargados queda un CSV de procedencia con el nombre del fichero, el título, el año, la fuente y el resumen de cada uno. Ese fichero es la respuesta a «¿de dónde has sacado esto?» sin tener que abrir los veinte artículos.
A partir de ahí, el fondo se indexa y se consulta en tu idioma: cada respuesta trae los pasajes y el documento del que salen, y dice «no consta» cuando no consta. El informe que redacta el agente cita las fuentes que ha usado, así que comprobar una afirmación cuesta abrir el PDF que tienes al lado.
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Los datos del estudio, además de la bibliografía
Un trabajo de investigación no es solo leer: hay un CSV o un Excel con resultados. El agente lo perfila primero, columna por columna: suma, media, mínimo, máximo y recuentos. Después agrega sobre todas las filas, no sobre una muestra. Los números los hace código; el modelo decide qué calcular y lo explica.
Con eso salen los gráficos y las tablas del anexo. Y si necesitas un cálculo que las herramientas no cubren, se puede escribir y ejecutar un script, siempre que quien lanza la tarea tenga concedido ese permiso, que va apagado por defecto.