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Primero el cuerpo, luego el cerebro
Descargas el Nodo, un ejecutable para Windows, macOS o Linux que no necesita instalador, y lo abres. La pantalla te da un token, lo pegas y queda emparejado con tu cuenta. En macOS, la primera vez se abre con clic derecho y Abrir.
Al conectar, el asistente de configuración detecta el hardware de esa máquina y te propone un paquete de modelos ajustado a ella: el principal, para código y razonamiento, uno de visión para analizar imágenes y uno de embeddings para poder preguntarle a tus documentos. Se descargan de una vez, con barra de progreso. Si tu equipo no da para el modo local, conectas tu propia clave de API o usas un Nodo Cloud, y el resto del recorrido es idéntico.
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Qué alcanza: carpetas, conexiones y recetas
Por defecto cada tarea trabaja en un sandbox aislado del que sus herramientas de ficheros no salen. Para que trabaje con tus documentos de verdad, registras esa carpeta y la eliges al crear la sesión: lo que no registras no existe para el agente.
Las conexiones son el otro pedal. Guardas la credencial de cada servicio (hay 31 conectores, de facturación a CRM, de mensajería a hojas de cálculo) y, para lo que no esté en la lista, una entrada de API REST personalizada donde pones la URL base y la clave. Y las recetas: el agente puede crear y reutilizar sus propias habilidades para las tareas que le repites, además del recetario que viene escrito por nosotros.
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Publicar un chatbot: cuatro pasos y una validación que no se salta
El asistente de chatbots es una conversación de cuatro pasos: credenciales del canal, comprobación en vivo de que esas credenciales funcionan, para qué sirve el bot, y revisar el flujo antes de publicar. El grafo se deriva de lo que has contado y se puede editar antes de darle al botón; también puedes empezar de una plantilla.
Hay un campo que la validación exige y no deja publicar sin él: el aviso de que se está hablando con una IA. No es una instrucción al modelo, que sería una sugerencia: es un texto que el widget imprime en la cabecera de la burbuja. Y el chatbot responde solo desde la carpeta que indexes, diciendo cuando algo no consta, sin enseñarle al visitante los nombres de tus ficheros.