Mycel
Agentes y automatización

Cómo se crea un agente de IA, de la descarga a la primera automatización

Crear un agente no es escribir un prompt largo: es decidir dónde se ejecuta, con qué modelo piensa, a qué ficheros llega, qué APIs puede llamar y qué hace solo cuando tú no estás. Este es el recorrido entero, en el orden en que se hace, y sin ninguna línea de código por medio.

Gratis e ilimitado · Sin tarjeta · El cómputo lo pone tu equipo
Pantalla Conexiones de Mycel: una cuenta ya conectada arriba y debajo el catálogo de servicios que se pueden añadir, agrupado por categoría (mensajería, agendas, CRM, facturación, tiendas, webs, datos y API propia).
Las conexiones: se dan de alta aquí y la credencial se guarda cifrada en tu Nodo, no en nuestro servidor.

Cómo funciona, paso a paso

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    Descargas el Nodo, lo abres y pegas el token de emparejamiento.

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    Aceptas el paquete de modelos que te recomienda para tu hardware, o conectas tu clave de API.

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    Registras las carpetas de trabajo y guardas las conexiones que vayas a necesitar.

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    Encargas la primera tarea, y cuando el resultado te convenza la dejas programada o la publicas como chatbot.

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Primero el cuerpo, luego el cerebro

Descargas el Nodo, un ejecutable para Windows, macOS o Linux que no necesita instalador, y lo abres. La pantalla te da un token, lo pegas y queda emparejado con tu cuenta. En macOS, la primera vez se abre con clic derecho y Abrir.

Al conectar, el asistente de configuración detecta el hardware de esa máquina y te propone un paquete de modelos ajustado a ella: el principal, para código y razonamiento, uno de visión para analizar imágenes y uno de embeddings para poder preguntarle a tus documentos. Se descargan de una vez, con barra de progreso. Si tu equipo no da para el modo local, conectas tu propia clave de API o usas un Nodo Cloud, y el resto del recorrido es idéntico.

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Qué alcanza: carpetas, conexiones y recetas

Por defecto cada tarea trabaja en un sandbox aislado del que sus herramientas de ficheros no salen. Para que trabaje con tus documentos de verdad, registras esa carpeta y la eliges al crear la sesión: lo que no registras no existe para el agente.

Las conexiones son el otro pedal. Guardas la credencial de cada servicio (hay 31 conectores, de facturación a CRM, de mensajería a hojas de cálculo) y, para lo que no esté en la lista, una entrada de API REST personalizada donde pones la URL base y la clave. Y las recetas: el agente puede crear y reutilizar sus propias habilidades para las tareas que le repites, además del recetario que viene escrito por nosotros.

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Publicar un chatbot: cuatro pasos y una validación que no se salta

El asistente de chatbots es una conversación de cuatro pasos: credenciales del canal, comprobación en vivo de que esas credenciales funcionan, para qué sirve el bot, y revisar el flujo antes de publicar. El grafo se deriva de lo que has contado y se puede editar antes de darle al botón; también puedes empezar de una plantilla.

Hay un campo que la validación exige y no deja publicar sin él: el aviso de que se está hablando con una IA. No es una instrucción al modelo, que sería una sugerencia: es un texto que el widget imprime en la cabecera de la burbuja. Y el chatbot responde solo desde la carpeta que indexes, diciendo cuando algo no consta, sin enseñarle al visitante los nombres de tus ficheros.

En una frase

El camino completo para montar tu agente: emparejar el Nodo, elegir modelos, registrar carpetas, guardar conexiones y publicar un chatbot en cuatro pasos.

Qué necesitas

  • Un equipo con Windows, macOS o Linux, o un servidor donde alojar el Nodo.
  • Para el modo 100 % local, un modelo de 30B (~24 GB entre GPU y RAM). Si no llega, clave de API o Nodo Cloud.
  • Las credenciales de los servicios que quieras que el agente use. Se guardan en tu Nodo.

Qué te llevas

  • Un Nodo emparejado y con sus modelos descargados, listo para trabajar.
  • Conexiones guardadas y repartidas por persona, con la credencial en tu equipo.
  • Chatbots publicados con su aviso de IA puesto, y automatizaciones con su próximo disparo a la vista.

Dónde ocurre cada cosa

  1. Tu equipo

    Hace el encargo

  2. Tu Nodo

    Pone el cómputo

  3. La red

    Aporta el conocimiento

Preguntas frecuentes

¿Hace falta saber programar o escribir prompts?

No. El encargo es texto libre en tu idioma, y el asistente de chatbots es una conversación de cuatro pasos. Si prefieres fijar tú los pasos, se lo escribes como una lista numerada: cabe tanto eso como una frase suelta.

¿Puedo crear varios agentes distintos?

Puedes tener varios Nodos y varios chatbots, cada uno con su carpeta indexada, su flujo y sus canales. El patrón habitual es separar el Nodo que da la cara a internet del que trabaja con los expedientes internos.

¿Dónde se guardan las credenciales que le doy?

En tu Nodo, no en la plataforma. De cada chatbot la plataforma solo conoce su identificador público, a qué Nodo enruta, el título y los secretos de firma de sus webhooks; el flujo, las credenciales de canal y las conversaciones viven en tu máquina.

¿Y si me equivoco al configurar algo?

El asistente deja corregir un dato ya introducido sin volver a empezar, y al cancelar cancela de verdad: descarta el estado en vez de dejarlo en el disco. El flujo de un chatbot se revisa y se edita antes de publicar, no después.

Pruébalo con tus propios documentos

Creas la cuenta, abres el Nodo y le encargas la primera tarea. Es gratis e ilimitado: el cómputo lo pone tu equipo, así que no hay nada que racionar.